La noche se disipa, la luz emerge de no se sabe donde, el río te recibe con innumerables y majestuosos sonidos, olores indescriptibles me llegan hasta lo más profundo de mis constantes vitales, en éxtasis, sueño con otra nueva jornada que está apunto de empezar, con peor o mejor suerte, pero no hay lugar a duda... hasta que vuelva al mundanal ruido de lo habitado, estaré un poco más cerca de la felicidad. Bienvenidos al paraíso, donde el agua lo domina todo... CONTACTO: bonviedro@hotmail.com |